jueves, 18 de noviembre de 2010



Un día en la selva


Había una vez un niño que se llamaba Maikel que fue con su amigo Lucas a la selva de safari estuvieron viendo las cebras, los leones, las jirafas y muchos más antílopes. Los leones les rugían a las cebras, estas echaron a correr despavoridas y también los demás animales conmovidos por el miedo. A Maikel y a Lucas también se les encogió el corazón de lo impresionante que era escuchar un rugído tan de cerca. Iban avanzando con la comioneta cuando dos monos irumpieron en ella y a Lucas le quitaron la mochila. Maikel se mondaba de risa. El recorrido estaba terminando y los dos chicos estaban encantadísimos con la diversidad de animales que habían visto. Al bajar de la camioneta Maikel se cayó en un charco y se puso todo perdido de barro. Al llegar al hotel los dos se reían recordando lo vivído ese día y lo maravilloso que lo habían pasado.


1 comentario:

  1. Muyy bien, Nerea. Echo en falta alguna ilustración de tu cuento.

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